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¿Puede bautizarse, hacer la primera comunión y confirmarse una persona adulta? ¿Qué pasos tiene que seguir una persona adulta para bautizarse, hacer la primera comunión y recibir la confirmación en la Iglesia católica?

Bautismo, primera comunión y confirmación de adultos

 

– Bautismo de adultos
– Primera comunión de adultos
– Confirmación de adultos

– Mis padres desgraciadamente no me bautizaron en su momento y yo ahora tengo 25 años y quiero bautizarme, ¿qué tengo que hacer?

– Soy adulto y quiero confirmarme…

– ¿Qué tengo que hacer para recibir la primera comunión. Tengo 23 años.

En primer lugar le felicitamos por su decisión. Seguro que no se arrepentirá.
Cuando una persona llega a adulto sin estar bautizado o sin haber hecho la primera comunión o sin estar confirmado, puede recibirlo después de los cursos de preparación que se exige para ello.

Para que un adulto reciba los sacramentos tiene que tener en cuenta que:
– no puede estar casado por lo civil
– no puede estar conviviendo con otra persona como pareja

Los pasos a seguir:
– Vaya a su parroquia (a la del lugar donde usted reside habitualmente). En la sección Parroquias tiene la dirección de todas las parroquias de nuestra diócesis
– Explique al párroco su decisión y su situación personal
– El párroco le indicará los pasos a seguir en su situación concreta

Los adultos reciben en la misma celebración los siguientes sacramentos de manos del obispo o del sacerdote delegado por él:
– el bautismo (en el caso de que no esté bautizado). Sin el bautismo no se puede recibir ningún otro sacramento.
– la primera comunión (en el caso que no la haya recibido en su momento)
– la confirmación

Vea más información en la sección Sacramentos.

 

MUY IMPORTANTE:

Toda la información que ofrecemos tiene únicamente validez informativa general y en ningún caso es vinculante o aplicable a situaciones concretas donde sólo el párroco o el responsable eclesiástico correspondiente tiene la capacidad de resolver. La Diócesis de Canarias y cualquiera de sus organismos o personas no se responsabilizan de la interpretación, aplicación, daños a terceros de cualquier tipo, daños materiales, ni de ningún otro tipo que se puedan derivar de las respuestas a las cuestiones que tratamos. Son las correspondientes autoridades eclesiásticas quienes tienen que decidir en cada caso que es lo que conviene y cómo se debe aplicar la actual normativa de la Iglesia. La información que facilitamos es con buena fe y gratuita y tratamos que sea actualizada, aunque no siempre puede ser así. Ante cualquier duda en el texto póngase en contacto con su párroco.

 

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