matrimonio civil

Casados solo por lo civil: ¿sacramentos?

 

– Estamos casados sólo por lo civil, ¿podemos recibir la comunión, confesarnos, ser padrinos, etc. o sea, recibir sacramentos?

No.

En la FAMILIARIS CONSORTIO dice en la
CUARTA PARTE

PASTORAL FAMILIAR:
TIEMPOS, ESTRUCTURAS, AGENTES
Y SITUACIONES

Acción pastoral frente a algunas situaciones irregulares

79. En su solicitud por tutelar la familia en toda su dimensión, no sólo la religiosa, el Sínodo no ha dejado de considerar atentamente algunas situaciones irregulares, desde el punto de vista religioso y con frecuencia también civil, que —con las actuales y rápidas transformaciones culturales— se van difundiendo por desgracia también entre los católicos con no leve daño de la misma institución familiar y de la sociedad, de la que ella es la célula fundamental.

c) Católicos unidos con mero matrimonio civil

82. Es cada vez más frecuente el caso de católicos que, por motivos ideológicos y prácticos, prefieren contraer sólo matrimonio civil, rechazando o, por lo menos, diferiendo el religioso. Su situación no puede equipararse sin más a la de los que conviven sin vínculo alguno, ya que hay en ellos al menos un cierto compromiso a un estado de vida concreto y quizá estable, aunque a veces no es extraña a esta situación la perspectiva de un eventual divorcio. Buscando el reconocimiento público del vínculo por parte del Estado, tales parejas demuestran una disposición a asumir, junto con las ventajas, también las obligaciones. A pesar de todo, tampoco esta situación es aceptable para la Iglesia. La acción pastoral tratará de hacer comprender la necesidad de coherencia entre la elección de vida y la fe que se profesa, e intentará hacer lo posible para convencer a estas personas a regular su propia situación a la luz de los principios cristianos. Aun tratándoles con gran caridad e interesándoles en la vida de las respectivas comunidades, los pastores de la Iglesia no podrán admitirles al uso de los sacramentos.

MUY IMPORTANTE:

Toda la información que ofrecemos en nuestra web tiene únicamente validez informativa general y en ningún caso es vinculante o aplicable a situaciones, casos y horarios concretos donde solo el párroco o el responsable eclesiástico correspondiente tiene la capacidad de resolver.

Los horarios que indicamos son los que nos han enviado las parroquias. Tenga en cuenta que estos horarios pueden variar debido a horarios específicos para verano o invierno y a celebraciones concretas: Navidad, Semana Santa, fiestas parroquiales, actividades pastorales, etc. Le recomendamos que para mayor seguridad confirme con antelación las horas de celebración. Para cualquier información sobre horarios o actividades parroquiales siempre se tiene que poner en contacto directo con cada parroquia concreta.

La Diócesis de Canarias y cualquiera de sus organismos o personas no se responsabilizan de los cambios en los horarios, la interpretación, aplicación, daños a terceros de cualquier clase, daños materiales o morales, ni de ningún otro tipo que se puedan derivar de las informaciones y respuestas a las cuestiones que tratamos. Son las correspondientes autoridades eclesiásticas de cada organismo quienes tienen que decidir en cada caso y situación qué es lo que conviene, así como a realizar los cambios de horarios que consideren oportunos según las necesidades pastorales concretas  y cómo se debe aplicar la actual normativa de la Iglesia. La información que facilitamos es con buena fe y gratuita y tratamos que sea actualizada, aunque no siempre puede ser así. Ante cualquier duda sobre el texto póngase en contacto con el párroco de cada parroquia en los horarios de despacho parroquial.

 

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Papa Francisco: Abusos a menores – Carta al Pueblo de Dios – 20 de agosto de 2018

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO AL PUEBLO DE DIOS - “Con vergüenza y arrepentimiento, como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando en tantas vidas. Hemos descuidado y abandonado a los pequeños”. -«Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26). Estas palabras de san Pablo resuenan con fuerza en mi corazón al constatar una vez más el sufrimiento vivido por muchos menores a causa de abusos sexuales, de poder y de conciencia cometidos por un notable número de clérigos y personas consagradas. Un crimen que genera hondas heridas de dolor e impotencia; en primer lugar, en las víctimas, pero también en sus familiares y en toda la comunidad, sean creyentes o no creyentes. Mirando hacia el pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y buscar reparar el daño causado. Mirando hacia el futuro nunca será poco todo lo que se haga para generar una cultura capaz de evitar que estas situaciones no solo no se repitan, sino que no encuentren espacios para ser encubiertas y perpetuarse. El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor, por eso urge reafirmar una vez más nuestro compromiso para garantizar la protección de los menores y de los adultos en situación de vulnerabilidad.

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