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¿Cuáles son las condiciones para bautizar a niños?

Bautismo Condiciones para bautizar

Entre las normas orientativas, relativas al Bautismo de niños, han de tenerse en cuenta los siguientes criterios:

1.- Los padres que deseen bautizar a sus hijos deben tomarse en serio su propia vida cristiana, puesto que los hijos son bautizados en la fe de la Iglesia, que ellos profesan.

2.- Han de dar esperanza de que el niño va a ser educado en la fe y la vida cristiana, como lo manifiestan públicamente en la celebración del Bautismo.
Este compromiso tiene mayor seriedad que cualquier otra promesa hecha en el resto de la vida, puesto que ha sido solemnemente manifestado ante Dios y en presencia de la comunidad cristiana.

3.- La fe que se pide para el hijo en el Bautismo, exige de los padres:

a).- que no se haya renunciado a la fe católica.

b).- que no viva actuando con signos contrarios a esa fe, sin muestras de arrepentimiento, por ejemplo, haber elegido el matrimonio civil, en lugar del matrimonio católico.

c).- que no esté en situación de pecador público.

d).- solicitar de la parroquia la celebración del Bautismo con suficiente antelación en orden a la preparación.

e).- elegir personas cristianas ejemplares como padrinos del hijo, que reúnan las cualidades exigidas por la Iglesia para poder desempeñar dignamente la función de educadores cristianos de sus ahijados.

f).- asistir a la catequesis de preparación para la celebración que ofrece la parroquia.

4.- Cuando los padres no den fundadas esperanzas de cumplir la prometida educación católica, deberán garantizarla los padrinos que tendrán las mismas características señaladas en el número anterior para los padres. Estos deben prometer por escrito que no se opondrán a la educación católica del bautizando.

(Sínodo Diocesano nº 528)

 

MUY IMPORTANTE:

Toda la información que ofrecemos tiene únicamente validez informativa general y en ningún caso es vinculante o aplicable a situaciones concretas donde sólo el párroco o el responsable eclesiástico correspondiente tiene la capacidad de resolver. La Diócesis de Canarias y cualquiera de sus organismos no se responsabilizan de la interpretación, aplicación, daños a terceros de cualquier tipo, daños materiales, ni de ningún otro tipo que se puedan derivar de las respuestas a las cuestiones que tratamos. Son las correspondientes autoridades eclesiásticas quienes tienen que decidir en cada caso qué es lo que conviene y cómo se debe aplicar la actual normativa de la Iglesia. La información que facilitamos es con buena fe y gratuita y tratamos que sea actualizada, aunque no siempre puede ser así. Ante cualquier duda sobre el texto póngase en contacto con su párroco en el horario del archivo o despacho parroquial.

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