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Los "papeles" (el expediente matrimonial) para casarse por la Iglesia son imprescindibles. Si no se hace el expediente matrimonial con suficiente antelación puede que la boda no se pueda celebrar en la fecha prevista. El expediente matrimonial se tiene que hacer dentro de los seis meses antes de la fecha de la boda.

Boda. Dejamos los papeles para lo último… ¿puede haber problemas?

– Ya tenemos todo preparado para nuestra boda: el restaurante, los vestidos, los fotógrafos…
Queda menos de un mes para la boda y no hemos arreglado los “papeles”, ¿hay algún problema?

Sí puede haber algún problema.
Ustedes no se pueden casar sin antes haber dado los pasos que le indicó su párroco, aunque tengan todo preparado ya que, hasta que no se realiza el expediente matrimonial, no hay viabilidad documental para que se pueda autorizar el matrimonio en la Iglesia.
El expediente matrimonial (“los papeles” que dicen ustedes) tienen que estar arreglados con bastante tiempo de antelación. Nunca es conveniente dejar los papeles para última hora. Lo mejor es arreglarlos cuanto antes. Los papeles para casarse se pueden arreglar hasta 6 meses antes del día de la boda.
Les recomendamos que acudan ahora mismo a su parroquia e informen al párroco de su situación.

No se puede poner fecha para una boda católica sin consultar previamente y con mucha antelación al párroco. Lo mejor es que acuda a su parroquia (donde usted vive ahora) en el horario de despacho parroquial y el párroco le informará de los pasos a seguir.

IMPORTANTE:

Toda la información que ofrecemos tiene únicamente validez informativa general y en ningún caso es vinculante o aplicable a situaciones concretas donde solo el párroco o el responsable eclesiástico correspondiente tiene la capacidad de resolver.
La Diócesis de Canarias y cualquiera de sus organismos o personas no se responsabilizan de la interpretación, aplicación, daños a terceros de cualquier tipo, daños materiales, ni de ningún otro tipo que se puedan derivar de las respuestas a las cuestiones que tratamos. Son las correspondientes autoridades eclesiásticas quienes tienen que decidir en cada caso qué es lo que conviene y cómo se debe aplicar la actual normativa de la Iglesia. La información que facilitamos es con buena fe y gratuita y tratamos que sea actualizada, aunque no siempre puede ser así. Ante cualquier duda sobre el texto póngase en contacto con su párroco.

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