Padrinos renuncia

Bautismo ¿pueden renunciar los padrinos?

 

– Por una serie de circunstancias personales, no quiero seguir apadrinando a un chico que hace más de 20 años bautizamos y yo fui su padrino. ¿Hay alguna posibilidad de que yo pueda renunciar como padrino y dejar constancia de esa renuncia por escrito en la parroquia?

No puede usted renunciar a ser padrino de quien un día apadrinó. Tampoco la Iglesia autoriza a dejar constancia de esa renuncia en ningún libro de registros sacramentales.
La celebración del bautismo en el que usted participó como padrino es un hecho histórico que no se puede anular ni corregir ya que con ello estaríamos tergiversando lo que realmente ocurrió.

De la misma manera que los padres tienen una importante responsabilidad a la hora de elegir los padrinos de bautismo de sus hijos, los mismos padrinos tienen el deber de conocer que esta responsabilidad no se puede anular ni por las circunstancias ni por el tiempo.

Tampoco los padres, una vez celebrado el bautismo, pueden cambiar los nombres de los padrinos en los libros parroquias ni renunciar a ellos.

 

MUY IMPORTANTE:

Toda la información que ofrecemos en nuestra web tiene únicamente validez informativa general y en ningún caso es vinculante o aplicable a situaciones, casos y horarios concretos donde solo el párroco o el responsable eclesiástico correspondiente tiene la capacidad de resolver.

Los horarios que indicamos son los que nos han enviado las parroquias. Tenga en cuenta que estos horarios pueden variar debido a horarios específicos para verano o invierno y a celebraciones concretas: Navidad, Semana Santa, fiestas parroquiales, actividades pastorales, etc. Le recomendamos que para mayor seguridad confirme con antelación las horas de celebración. Para cualquier información sobre horarios o actividades parroquiales siempre se tiene que poner en contacto directo con cada parroquia concreta.

La Diócesis de Canarias y cualquiera de sus organismos o personas no se responsabilizan de los cambios en los horarios, la interpretación, aplicación, daños a terceros de cualquier clase, daños materiales o morales, ni de ningún otro tipo que se puedan derivar de las informaciones y respuestas a las cuestiones que tratamos. Son las correspondientes autoridades eclesiásticas de cada organismo quienes tienen que decidir en cada caso y situación qué es lo que conviene, así como a realizar los cambios de horarios que consideren oportunos según las necesidades pastorales concretas  y cómo se debe aplicar la actual normativa de la Iglesia. La información que facilitamos es con buena fe y gratuita y tratamos que sea actualizada, aunque no siempre puede ser así. Ante cualquier duda sobre el texto póngase en contacto con el párroco de cada parroquia en los horarios de despacho parroquial.

 

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