El sacerdote sanado en la misericordia de Cristo. Sus heridas nos curaron

 

 

El sacerdote sanado en la misericordia de Cristo. Sus heridas nos curaron
P. Elías Royón S.J.
Ponencia presentada en el Encuentro de Delegados y Vicarios del Clero

Madrid, 28 de Mayo 2008 

Desde dos perspectivas podemos acercarnos al tema. Desde una perspectiva sociológica: el presbítero un hombre herido en una sociedad herida, “el sanador herido”, y buscar respuestas donde la psicología y la sociología la encuentran: “¿quién cuida de los cuidadores?” es una cuestión a la que se intenta dar una solución desde las ciencias humanas. Sin embargo, aunque no podemos dejar de lado la ayuda de los análisis y las respuestas que estas nos ofrecen hoy, nuestra aproximación al tema y sobre todo nuestra búsqueda de soluciones, se situará preferentemente en el plano teologal, que comporta la experiencia de fe. Porque el sacerdote es un hombre herido que está llamado y enviado a anunciar la salvación de Jesús, a cura y a sanar (Mc 3,13-15; 16,17-18). Jesucristo continúa sanando a través de su ministerio. No podemos olvidar en nuestro análisis esta gozosa realidad, como tampoco que nuestras propias heridas dificultan y obstaculizan en nosotros mismos, como creyentes y como ministros, la fuerza salvadora de la Buena Noticia que anunciamos. Es posible que nuestras vidas puedan situarse a distancia de esa fuente de vida que proclamamos, y asentarse en un amargo sin sentido de la propia existencia. 

 

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– El sacerdote sanado en la misericordia de Cristo

 

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