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La tentación y sus técnicas

 

LA TENTACIÓN Y SUS TÉCNICAS

Si alguien desea ponerse en camino para buscar a Dios, respondiendo a la llamada que éste le dirige a seguirle, debe prepararse para la lucha, como ya avisa la Escritura: «Hijo, si te dispones a servir al Señor, prepárate para la prueba» (Eclo 2,1). Y en la medida en que se avanza por los caminos de la vida espiritual con más fuerza aparece la tentación que tratará de impedir todo progreso.

Por esta razón, todo planteamiento de vida interior debe contar con el demonio y sus estrategias; no hacerlo sería una grave irresponsabilidad de consecuencias catastróficas.

Precisamente para ayudar a descubrir la estructura de las diversas tentaciones en orden a poder realizar un verdadero discernimiento espiritual que permita avanzar en la vida interior presentamos una recopilación de diversos modos de tentación, analizando la intención de su autor y los mecanismos de los que se sirve.

La tentación forma parte sustancial del entramado humano. Allí donde está el hombre está la tentación. Y el Tentador tiene especial cuidado de trabajar en contra de quienes quieren ser mejores o intentan seguir el camino al que Dios invita al hombre.

La gente ingenua piensa que es tentación cualquier incitación al mal. Eso supone tener en muy poco al diablo, que no se molesta en duplicar tantas y tantas provocaciones al mal que se fabrica el mismo hombre. No, en estos casos no tiene que hacer nada, simplemente asiste divertido al espectáculo gratuito de la autodestrucción humana.

Donde se requiere un arte verdaderamente sutil es en la auténtica tentación; en la acción perfectamente estudiada por la que la fuerza y las capacidades del hombre que intenta convertirse se orientan precisamente a llevarle lejos de Dios hasta acabar en oposición a él. Y si esto se hace sin que el hombre sea consciente, mejor que mejor…

Fuente:

https://contemplativos.com/

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